La empresa Garage Italia ha cogido cinco unidades del icónico Fiat Panda y ha sustituido el motor de gasolina por uno eléctrico.

L‘pandamanía’ está en auge. Y no hablamos del Fiat Panda moderno, sino del clásico, el que llegó al mercado en 1980 y se convirtió en un premio habitual del concurso de televisión 1, 2, 3 (sobre todo en aquellas versiones Red, Black y Yellow que aquí vendía Seat).

Aprovechando esta corriente vintage (este año se celebrará un Panda Meet en Saint Moritz, Francia), la empresa Garage Italia ha adquirido cinco unidades de Fiat Panda para reinterpretar su filosofía manteniendo su estética. Y no cinco unidades cualquiera, porque se trata de unidades que ya equipaban la tracción 4×4, como muchas de los que se ven en el cada vez más popular Panda Raid.

Los coches, a los que ha llamado Panda 4×4 Icon-e, han sido desmontados por completo, restaurados en cualquier desperfecto y pintados en nuevas tonalidades que nada tienen que ver con las que se ofrecían. Además, han sido equipados con neumáticos de invierno o de verano, los primeros de BFGoodrich y los segundos de Kormoran, marcas del Grupo Michelin (socio de Garage Italia para este proyecto).

Por dentro se ha respetado también el diseño original, aunque las tapicerías de los sencillísimos asientos son ahora de Alcantara en un vistoso tono rojizo y sobre el cuadro de relojes le han instalado un inclinómetro para ayudar en la conducción por superficies complicadas. Además, sabemos que cuenta con un equipo de sonido de la firma JBL, aunque olvídate de que lleve navegador, Android Auto, Apple Car Player u otras modernidades.

Pero la auténtica revolución en el Panda Icon-e viene del motor, ya que el original bloque de 903 c.c. (que provenía del Fiat 850) ha sido sustituido por un propulsor eléctrico de la firma Newtron que trabaja asociado a la caja de cambios original.

La velocidad máxima es de 115 km/h y la única pega que encontrarán los más nostálgicos (además de un precio que desconocemos, pero que será bastante caro) es que la autonomía ronda los 100 km; es lo que sucede cuando hay que colocar baterías a un coche que no tiene un espacio diseñado de propio para llevarlas.

La noticia sirve para volver a recordar al Panda, pero también para homenajearlo. Y pocos modelos urbanos que empiezan ya a ser clásicos merecen esta deferencia; el Panda (como Fiat o como Seat), el Renault Twingo y se acabó.

 

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